viernes, 11 de junio de 2010

Las Hormigas: pequeñas colonizadoras (y maleducadas)

Desde hace unos días hay unos inquilinos en mi casa que no pagan alquiler. Las hormigas. A mi estos "bichitos" nunca me han molestado, al contrario les tengo cierta admiración, porque siempre las veo currando (todavía no conocen el mundo de las bajas laborales). Lo que me molesta mucho, es su falta de educación.
Cuando de pequeño iba a la montaña y mataba una hormiga, mi madre me decía:
-No mates a las hormigas que estás en su casa!!
-Mamá, se quieren comer mi bocadillo!!
-Es igual, no tienes porqué matarlas.
A mi esto me marcó! en cambio cuando salía una en casa, ella las rociaba con gas venenoso ( que tampoco es de ser buen anfitrión).  Normalmente cuando queremos que alguien salga de nuestra casa no le rociamos con veneno.

El otro día estaba en la terraza dando mijillas de pan a las hormigas, lo hago porqué soy un hombre que valoro el trabajo y el esfuerzo de los demás...
Al día siguiente fui al comedor y vi que estaban revoloteando por la mesa ...
-Un momento, ¿quién os ha dado permiso para entrar aquí?
Y fué entonces, cuando comprendí que las hormigas son unas gorronas.
Les das un trozo de pan y después allanan tu morada en busca de tus morcillas.
Si fueran educadas, incluso podríamos llegar a un acuerdo:
-Yo os cedo mi basura si me ofrecéis entretenimiento.
Sería magnífico llegar a casa y que las hormigas te reciban en formación en el suelo y con trozos de frutas, hagan un mosaico de "Bienvenido a Casa". O que te hagan la ola cada vez que sales del retrete.
Pero esto nunca será posible, ya que su nivel de gorroneria no tiene límites. Si tu invitas a una a tu casa, al día siguiente tienes toda la colonia. Es como si yo invito a cenar a un ruso, y al día siguiente Rusia entera emigra hacia mi domicilio. No hay medida! Una hormiga solo tiene en la cabeza "conquerir y gorronear". Y eso es un feo hacia las otras especies. Pero ante tanta tiranía
surge un oso que (como el que se bebe una horchata) mete el morro en el hormiguero y arrasa sin piedad a miles y miles de hormigas. Pero el  oso hormiguero es muy de "picar entre horas", y no sale a cuenta tenerlo como mascota.

Es curioso que tengan clases sociales, las obreras, las guerreras, la reina ... todo esto me recuerda a algo y no se porqué.
Esto de tener una sociedad bajo mis pies, me hace pensar en si nosotros somos una civilización bajo los pies de otros. Y sinceramente me daría vergüenza que  vieran tanta crueldad. Ya que no me gustaría que un extraterrestre escribiera algún día:
Los Humanos, pequeños colonizadores (y maleducados)


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